lunes, 20 de mayo de 2013

La formación permanente y la autoevaluación en el ejercicio profesional




FORMACIÓN PERMANENTE DEL 

PROFESIONAL








La formación permanente del profesorado es uno de los criterios que definen la calidad de la educación. Uno de los elementos novedosos en el ámbito educativo es el desarrollo de las competencias en el alumnado, lo cual reclama por parte del profesorado un cambio en su función docente, que necesariamente debe ir unido a una formación permanente basada en competencias.

La sociedad de la información y la comunicación se caracteriza por cambios constantes en todos los ámbitos y esto repercute directamente en la educación, en cada una de las escuelas, de las aulas y de sus protagonistas: los estudiantes y el profesorado.

En la actualidad existen muchos planes de formación permanente, pero hay poca innovación, tal y como apunta Imbernón (2007), es decir, los contenidos, las experiencias, los aprendizajes derivados de la formación no siempre se llevan a la práctica. 

La causa puede encontrarse, según este autor, en un modelo de formación tradicional y descontextualizado que no responde a la demanda del profesorado. Incluso, señala Álvarez Rojo (2007), en los planes de formación continua en el ámbito de la enseñanza, salvo notables excepciones (grupos de trabajo y planes de innovación docente), la formación impartida no está suficientemente relacionada con el desempeño del puesto de trabajo, en cuanto a los contenidos abordados, los tiempos prescritos para la formación o los escenarios en que se desarrollan.

Las competencias profesionales pueden definirse como el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes, de orden cognitivo, afectivo y práctico, necesarias para el desarrollo profesional del docente y que, según Roegiers (2000), se forman básicamente en el proceso de aprendizaje profesional, a través de procesos culturales vividos por el profesorado, ya sea de modo personal o colectivo.

Tal y como señalábamos, la sociedad y la escuela actual reclaman al profesorado una actualización permanente, centrada en las competencias profesionales, que de respuesta al nuevo perfil del profesorado y a las funciones que debe desempeñar. En definitiva, los programas de formación permanente deben centrarse en el desarrollo de las competencias profesionales necesarias para resolver los problemas que se plantean en los centros y en las aulas.


LA AUTO-EVALUACIÓN EN EL EJERCICIO PROFESIONAL



La auto-evaluación es un proceso reflexivo en el que cada sujeto es a la vez, observador y objeto de análisis. Así, el quién evalúa corresponde al propio docente; el qué, es el punto más problemático porque exige una mirada retrospectiva del propio ejercicio profesional, de las acciones, marcos conceptuales, metodologías, interacciones, etc. El cómo, refiere a numerosos instrumentos y procedimientos de investigación que pueden ponerse en juego al momento de evaluar.

La auto-evaluación demanda el compromiso de los docentes, el equipo de conducción y de la institución en general y tal compromiso deberá promover que toda práctica acreciente los pilares fuertes de cada uno y ajuste aquellos puntos que se hallan debilitados o deficitarios. 

Creemos que no existe el maestro diez, pero tampoco el maestro cero. La asignación de la puntuación máxima refleja una crítica autocomplaciente, condescendiente y superficial, que apunta más a la aprobación que a la investigación sobre la práctica. 

En estos casos la auto-evaluación de fin de año no está implementada como herramienta para pensar nuestra propia práctica, para reflexionar sobre nuestra marcha docente, como apertura de dudas que permitan la reelaboración de nuestro accionar responsable, sino que está pensada como algo más para dar cumplimiento.

lunes, 13 de mayo de 2013



Sentido de pertenencia







El sentido de pertenencia es propio de la misma persona es sentirse parte de un grupo, una sociedad o de una institución, esto tiene su origen en la familia ya que es el primer grupo al que pertenecemos.

Al serle fiel al grupo y siguiendo sus normas se da una identidad y una seguridad, mientras más segura se sienta la persona, más elevado será su sentimiento comunitario y estará más dispuesta a seguir normas de convivencia.

Cada logro, es un granito de arena para la institución y también es la construcción de nosotros mismos y de nuestra sociedad. Cuando tenemos sentido de pertenencia y satisfacción es posible que logremos vivir en un mejor ambiente, ya que nadie cuida lo que no valora. En cambio, lo que más valoramos merece todo nuestro cuidado y atención.
También se puede decir que el sentido de pertenencia es la satisfacción personal de cada individuo autor reconocido como parte integrante de un grupo.
El sentido de pertenencia supone que el ser humano desarrolla una actitud consciente respecto a otras personas, en quienes se ve reflejado por identificarse con sus valores y costumbres.
Este sentido, por otra parte, confiere una conducta activa al individuo que está dispuesto a defender su grupo y a manifestar su adhesión, apoyo o inclusión a la comunidad de manera pública.




Sentido de pertenencia a la profesión docente




Se puede decir que el sentido de pertenencia a la profesión docente es la relación que tenga la persona con los demás en el ámbito educativo y que este reconozca el valor que tiene  su profesión y lo defienda a cada momento. Es la satisfacción que tiene el ser humano de sentirse parte de un grupo, del cual se siente identificado por sus valores, costumbres y del que se siente orgulloso.


El sentido de pertenencia a la profesión docente es cuando el mismo se siente orgulloso de lo que es y de lo que hace, pero respeta las demás áreas. A un docente este sentido no le puede faltar nunca porque siempre está rodeado de personas y su práctica no le permite estar aislado de las demás, al contrario debe priorizar el logro de cosas materiales frente al amor y la sensibilidad humana, al crecimiento espiritual y el compartir las muchas bendiciones recibidas de Dios, violenta el sentido de pertenencia al  hogar, al sitio de trabajo, al lugar que nos vio nacer, a la escuela o universidad donde nos formamos, al grupo de amigos  y a la comunidad en general, dejando las cosas que nos generaban ese importante elemento vivencial , que nos producía seguridad y nos hacía sentirnos como parte de algo… importante.

Este sentido le permite a los docentes, claro, por elección propia participar en las actividades y organizaciones comunales, religiosas, estudiantiles, de voluntariado, culturales o  de recreación de nuestro entorno, es una manera de fortalecer ese importantísimo sentido, como generador de cohesión intergrupal, que al mismo tiempo que afianza nuestra identidad personal, nos permite ser más útiles a nuestros semejantes, cual debería ser la máxima aspiración de todo ser humano.

Características de la cultura de una escuela efectiva





Escuela efectiva:







La escuela eficaz es aquella “que promueve de forma duradera el desarrollo integral de todos y cada uno de sus alumnos más allá de lo que sería
previsible teniendo en cuenta su rendimiento inicial y su situación social, cultural y económica” (Murillo, 2003, p. 54). Según el mismo autor, las escuelas efectivas se definen por tres principios claves:

• Equidad: Para ser eficaz se debe favorecer el desarrollo de todos y cada uno de sus alumnos, lo que significa que eficacia y equidad son mutuamente necesarias.

• Valor agregado: La escuela es eficaz si los resultados que obtiene con sus estudiantes son mayores que los de escuelas con características similares o, en otras palabras, si sus estudiantes progresan más que lo esperable dada las características socioeconómicas y culturales de su familia.

• Desarrollo integral del alumno: La escuela eficaz, además de buenos resultados en lenguaje y matemáticas, se preocupa de su formación en valores, bienestar y satisfacción, desarrolla toda la personalidad de los alumnos. Congruente con la definición y principios señalados, una escuela eficaz logra tres propósitos:

• Educar a los niños en diversas destrezas y conocimientos académicos y cognoscitivos, los que se amplían con la edad, pasando de lo básico a lo más complejo;

• Educar a los niños en el desarrollo de habilidades personales y sociales para funcionar en la sociedad, el mundo del trabajo y la política;

• Contribuir a la igualdad de oportunidades apoyando a los alumnos de entornos socio familiares más desfavorables para que puedan doblarle la mano a las condiciones adversas.

Es necesario resaltar que a pesar de la importancia de algunos factores relacionados con la comunidad educativa para que las escuelas sean efectivas,
sigue siendo relevante, el rol que juega la interacción profesor – alumno en el aula. 


Once factores para las escuelas efectivas
1. Liderazgo profesional:
* Firme y dirigido.
* Enfoque participativo
* Profesionista sobresaliente
2. Visión y objetivos compartidos:
* Unidad de propósito
* Consistencia en la práctica
* Colaboración y trabajo colegiado
3. Ambiente de aprendizaje:
* Atmósfera ordenada
* Ambiente de trabajo atractivo
4. Le enseñanza y el aprendizaje
 * Optimización del tiempo de aprendizaje
como centro de la actividad escolar:
 * Énfasis académico
* Enfoque en el aprovechamiento
5. Enseñanza con propósito:
* Organización eficiente
 * Claridad de propósitos
* Práctica adaptable
6. Expectativas elevadas:
 * Expectativas globales elevadas
 * Comunicación de expectativas
* Desafío intelectual
7. Reforzamiento Positivo:
* Disciplina clara y justa
 * Retroalimentación
8. Seguimiento de avances
* Seguimiento de desempeño del alumno
* Evaluación del funcionamiento de la escuela
9. Derechos y responsabilidades de los
 * Elevar la autoestima del alumno
Alumnos * Posiciones de responsabilidad
* Control del trabajo.
10. Colaboración hogar – escuela
 * Participación de los padres en el aprendizaje de
sus hijos
11. Una organización para el aprendizaje * Formación y actualización del personal  académico basadas en la escuela.
Visión y objetivos compartidos
La investigación ha demostrado que las escuelas son más efectivas cuando el personal construye un consenso sobre los objetivos y valores de la escuela y los pone en práctica mediante las formas sólidas de colaboración en el trabajo y la toma de decisiones. Por ejemplo, la revisión de Lee, Byrk y Smith (1993) de la literatura sobre organización de escuelas secundarias efectivas resalta la importancia de tener un sentido de comunidad: “Elementos de la comunidad tales como trabajo cooperativo, comunicación efectiva, y metas compartidas, dan sido identificados como cruciales para todo tipo de organizaciones exitosas, no solamente las escuelas” (p.227). Otros han llegado a conclusiones similares respecto a escuelas primarias. 19 Mientras que el grado en que esto es posible está parcialmente en manos del director (ver el factor 1. Liderazgo profesional), también depende de las características más amplias de las escuelas, pues éstas no están, necesariamente, determinadas por individuos particulares.
. Ambiente de aprendizaje
El ethos de una escuela está determinado en parte por la visión, los valores, los objetivos de los maestros, la forma en que trabajan juntos y por el clima en que se desempeñan los alumnos: el ambiente de aprendizaje. Las características particulares que resultan de lo anterior, parecen traducirse en un ambiente ordenado y un medio de trabajo atractivo.
a) Atmósfera ordenada
Es más probable que las escuelas con éxito sean lugares tranquilos en vez de sitios caóticos. Muchos estudios han subrayado la importancia de mantener un clima ordenado y orientado el trabajo.26 Mortimore et al (1988ª) también señalaron que estimular el autocontrol entre los alumnos puede funcionar como un ethos positivo en el aula, y además explicaron las desventajas de niveles altos de ruido y movimiento para lograr la concentración de los alumnos. Lo que la investigación en general demuestra no es que las escuelas se vuelvan más efectivas al volverse más ordenadas, sino que un medio ordenado es un requisito previo para que ocurra un aprendizaje efectivo. Creemers (1984) cita la investigación del holandés Schweitzer (1984), quien llegó a la conclusión de que un ambiente ordenado dirigido a la estimulación del aprendizaje estaba relacionado con los logros académicos de los alumnos. La forma más efectiva de estimular el orden y dirección entre los alumnos es reforzar buenas prácticas de aprendizaje y comportamiento (ver factor 7. Reforzamiento positivo) b) Ambiente de trabajo atractivo La investigación sobre efectividad escolar sugiere que el medio físico de una escuela también puede afectar tanto las actitudes como el rendimiento de los alumnos. Rutter et al (1979) encontraron que mantener una escuela en buen estado producía normas más altas de desempeño académico y comportamiento. 27 Rutter (1983) sugirió dos explicaciones para esto: las condiciones de trabajo atractivas y estimulantes tienden a mejorar el ánimo, mientras que los edificios abandonados tienden a estimular el vandalismo. A nivel primaria, Moritmore et al (1988ª) también señalaron la importancia de crear un ambiente físico placentero, que incluya la exhibición del trabajo de los niños.

Profesional sobresaliente.
En la mayoría de los casos un director efectivo no es simplemente el administrador o director de mayor antigüedad, sino que en cierto sentido es un profesional sobresaliente. Esto implica que se involucra y conoce lo que sucede en el aula, incluyendo el currículo, estrategias de enseñanza y seguimiento del progreso de los alumnos. 16 En la práctica esto implica proveer de varios tipos de apoyo a los maestros, incluyendo tanto estímulos como asistencia práctica.17 También implica que el director debe proyectar un perfil de altura por medio de acciones tales como desplazarse frecuentemente por la escuela, visitas a las aulas y conversaciones informales con los maestros. 18Asimismo se requiere evaluar la forma en que funcionan los maestros, que Scheerens (1992) describe como “uno de los pilares del liderazgo educacional”.  Por supuesto, este tipo de aproximación por sí misma tiene poco efecto sobre la efectividad y sólo cuando se conjuga con otros factores que se han mencionado, tales como énfasis en la enseñanza y aprendizaje, así como inspecciones regulares en la escuela, puede tener un efecto poderoso. Es un hecho que cada uno de los 11 factores clave que hemos identificado tiene implicaciones para los líderes efectivos. Esto surge de la revisión minuciosa de la literatura que hace Murphy (1989) con relación al liderazgo instruccional. Es probable que la influencia de los directores en los niveles de desempeño y avance de los estudiantes opere más en forma indirecta que directa, al influir en la cultura de la escuela ay del persona, actitudes y comportamiento que, a su vez, afectan las prácticas en el aula y la calidad de la enseñanza y aprendizaje.






Las 5 claves de una escuela efectiva

En 1966, el Informe Coleman remeció las creencias de los países anglosajones sobre el verdadero aporte de las escuelas, especialmente en los sectores de pobreza. La investigación planteaba que el aprendizaje no dependía de la calidad de la escuela, sino de la escolaridad y estímulo de los padres.
Esta problemática conclusión que anulaba el papel de la escuela en la socialización y enseñanza, tuvo no obstante un efecto vitalizador, porque generó todo un movimiento orientado a demostrar lo contrario, esto es, que la escuela sí podía hacer una diferencia. Una parte de los investigadores enfrentó el informe Coleman de manera más positiva, analizando qué hacían las escuelas cuyos resultados eran consistentes. Nacía de esta manera el movimiento de las escuelas efectivas.
¿Qué tienen en común las escuelas efectivas?
Cinco factores claves fueron entonces identificados, como aspectos comunes en las escuelas que obtienen buenos resultados:
1
Profesor efectivo: maneja los contenidos del currículum, los conoce, los domina, tiene buena metodología para enseñarlos y sabe adaptarse a las distintas realidades de los niños con los que trabaja.
2
Sala de clase efectiva: un espacio agradable, donde los tiempos se utilizan de manera óptima para la enseñanza, donde se hace una normalización de los niños para que estén dispuestos a trabajar bien y se crea un contexto propicio para el proceso de aprendizaje.
3
Relación escuela-familia: se concluyó que no se trataba de escuelas que hicieran "cosas por la familia", sino que mantenían con esta una relación centrada en los objetivos de aprendizaje de los niños.
4
Liderazgo: el director está muy implicado en los procesos de aprendizaje y no sólo en administrar la escuela, lo cual significa que ese director sea capaz de observar clases, apoyar a los profesores y monitorear los procesos de enseñanza.
5
Evaluación permanente: revisión regular de auto observación, para evaluar si los objetivos planteados por la escuela se han cumplido en un periodo específico.


La cultura, su incidencia en el pensamiento y en el quehacer docente





Mejorar el aprendizaje de los educandos para formar personas integrales y ciudadanos comprometidos capaces de actuar en nuestra compleja sociedad, demanda variadas tareas de parte de todos los involucrados en el sistema educativo. Sin embargo, teniendo en cuenta que la labor docente y su intervención en el aula es el elemento que más incidencia tiene en el desarrollo de los educandos, entre todos, el rol del docente es hoy uno de los mayores focos de atención como gestores de un cambio para la mejora del proceso; de ahí las diferentes intervenciones que se han realizado a nivel de formación docente tanto en la formación inicial - con el proceso de revisión de programas de los centros de educación superior que ofrecen las carreras docentes, como en la formación continua con planes de perfeccionamiento y evaluación del desempeño docente.

Son altas las exigencias hacia el docente por realizar prácticas de enseñanza eficaces, las que son medidas por resultados de los alumnos en pruebas estandarizadas o evaluadas generalmente mediante la observación de las clases del docente, por parte de algún miembro directivo del centro. Sin embargo, para que los educandos logren desarrollar las competencias de formación que están programadas de acuerdo al Curriculum Nacional y a lo que cada institución declara en el Proyecto Educativo Institucional, el docente debe realizar esfuerzos de sobre manera para dar cumplimiento a aquello en condiciones laborales que muchas veces son adversas.

Así también, considerando que el proceso educativo es dinámico y variable, demanda del docente una constante reflexión sobre su práctica que le permita tomar decisiones para mejorar el proceso. De hecho, tanto la formación inicial como la continua, tratan de proporcionar a los docentes el sentido de que haya una práctica reflexiva y se realice un constante balance de las competencias (Gather, 2004). Esta tarea docente es hoy una de las más demandadas: que el educador sea capaz de reflexionar sobre su quehacer y
el impacto que tiene en los educandos, evaluando constantemente para ir mejorando sobre la marcha. En otras palabras, una de las claves fundamentales del desarrollo profesional del docente será la formulación, utilización y reconstrucción permanente de su pensamiento práctico reflexivo que le permita cuestionar su propio quehacer e interpretar racionalmente la realidad para generar estrategias de intervención.

El quehacer del docente forma parte de las profesiones que propician el aislamiento,
así el individualismo permanece en el interior de su identidad profesional (Gather, 2004).


La función docente en las etapas históricas y en diferentes culturas y sectores sociales.




La función docente empieza desde las sociedades primitivas hasta finales del siglo XIX. Dentro de las sociedades primitivas, se destaca las características de la función docente en Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma y la Edad Media.

Mesopotamia



Existían dos lenguas diferentes: el acadio y el sumerio. Y las tablillas de barro era el único material del que se disponía para aprender. La función de enseñar la desempeñaban los sacerdotes menores. También entre ellos se encontraban los escribas y los maestros. La formación estaba relacionada con la religión y comportaba dos etapas sucesivas: la primera, de instrucción elemental y la segunda, de perfeccionamiento de la formación del escriba.


Egipto
La escritura egipcia era pictográfica y con el paso del tiempo se convirtió en ideografías. Para la escritura, los materiales universales en Egipto fueron el papiro, la piedra caliza y ostraka. Y para pintar, colores como azul, negro, verde, gris, etc. pero mayoritariamente el negro y el rojo. En Egipto existieron 2 corrientes literarias: la conocida como sapiencial y otra basada en mitos, fábulas, leyendas, ritos, etc. La literatura sapiencial se trataba de unos textos educativos fundamentalmente empleados para la formación del escriba ( aprendiz ). Dos eran los personajes que se encargaban de llevar a cabo las cuestiones de la vida diaria egipcia y del templo: los escribas y los sacerdotes. Además, era el templo el encargado de la formación del sacerdocio y de los escribas. Lo más importante en la sociedad egipcia era todo lo relacionado con la obediencia y el silencio. 



La escuela era de un tipo elemental y los escribas aprendían la profesión de sus padres o parientes, pues sólo se les exigía una formación básica.

La profesión de escriba diferenciaba a su vez a las personas de letrados de los iletrados ( los iletrados se encargaban de las tareas del campo ). El escriba era formado en la llamada Escuela de los libros, en la que debían de pasar gran cantidad de tiempo en el estudio de la caligrafía.

Grecia
Los antiguos griegos no tenían historia escrita, solo oral. En Esparta se prestaba poca atención al desarrollo de actividades tales como el saber leer y escribir; toda la preocupación se centraba en las actividades físicas, la intrepidez y las proezas militares. Ya en el siglo VII, la capacidad de leer y escribir se habían convertido en una necesidad; escribir y contar seguían siendo unas técnicas subordinadas al comercio. La literatura griega se conservaba en rollos de papiro. Para ello era indispensable saber leer y escribir. 



La preocupación por la educación se cifraba únicamente en los niños del sexo masculino. No había escuela ni para las mujeres ni para los esclavos. Los atenienses se convirtieron en el primer pueblo que se enfrentó con el procese de la educación, al que dio nombre de paraideia. Los maestros eran los sofistas, que significa hombre sabio y enseñaban disciplinas muy diversas utilizando el arte de la retórica y la oratoria, buscando mediante la palbra el fin de persuadir y no tenían en cuenta la verdad Además, en Atenas se crean nuevas escuelas de enseñanza entre las que destacan el estoicismo y el epicureísmo.


Roma
La vida de los niños en sus primeros años se centraba en la formación de valores relativos al trabajo, a la familia y a la patria. La familia como fuerza educadora de Roma se halla sometida a la autoridad del paterfamilias. Al lado del padre, en un lugar de honor, está la materfamilias, que tiene asimismo un cometido importante en la educación de los hijos y en cuya compañía se mantienen hasta los siete años. No todos los niños romanos estudiaban, pues Roma no tenía escuela pública. La mayoría de las escuelas tenían solo un aula donde asistían aproximadamente doce alumnos. La escuela primaria se llamaba “ludus” y en ella, a los 6 años, los niños aprendían a leer, escribir y sumar. Al cumplir los 11 años, los varones pasaban a un “grammaticus” (secundaria), en donde aprendían historia, geografía y griego, mientras las niñas se quedaban en casa.



El papel de los romanos estaba fabricado con un tipo de caña, pero también escribían en pieles de animales. Los estudiantes escribían en lápidas de cera con un palo puntiagudo llamado aguja. Para empezar de nuevo frotaban la cera hasta tenerla lisa.



Edad Media
En esta época la Iglesia tomó la responsabilidad de la enseñanza. En el desarrollo de la educación superior los musulmanes y los judíos desempeñaron un papel crucial, pues intervinieron como intermediarios entre la antigua Grecia y los estudiosos europeos.

La función docente en el siglo XVI
En este siglo se distinguen entre escuelas de la Reforma y escuelas de la Contrarreforma.
La Reforma es “un complejo movimiento religioso, con repercusiones políticas y sociales”.

La Contrarreforma es un movimiento no solo de oposición a la Reforma Protestante sino de regeneración y renovación de la propia Iglesia. La concepción de la Contrarreforma contribuyó de manos de la compañia de Jesùs (“Jesuitas”) a la creación de un nuevo modelo de escuela elitista.


Cultura y algo más..........




Es un término que tiene muchos significados interrelacionados. Por ejemplo, en 1952, Alfred KroeberClyde Kluckhohn compilaron una lista de 164 definiciones de "cultura" en Cultura: Una reseña crítica de conceptos y definiciones
En el uso cotidiano, la palabra "cultura" se emplea para dos conceptos diferentes:


  • Los conjuntos de saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los medios materiales (tecnologías) que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver sus necesidades de todo tipo.

Cuando el concepto surgió en Europa, entre los siglo XVIII y XIX, se refería a un proceso de cultivación o mejora, como en la agricultura u horticultura. En el siglo XIX, pasó primero a referirse al mejoramiento o refinamiento de lo individual, especialmente a través de la educación, y luego al logro de las aspiraciones o ideales nacionales
A mediados del siglo XIX, algunos científicos utilizaron el término "cultura" para referirse a la capacidad humana universal. Para el antipositivista y sociólogo alemán Georg Simmel, la cultura se refería a "la cultivación de los individuos a través de la injerencia de formas externas que han sido objetificadas en el transcurso de la historia".
En el siglo XX, la "cultura" surgió como un concepto central de la antropología, abarcando todos los fenómenos humanos que no son el total resultado de la genética. Específicamente, el término "cultura" en la antropología americana tiene dos significados: 
(1) la evolucionada capacidad humana de clasificar y representar las experiencias con símbolos y actuar de forma imaginativa y creativa; y 
(2) las distintas maneras en que la gente vive en diferentes partes del mundo, clasificando y representando sus experiencias y actuando creativamente. Después de la Segunda Guerra Mundial, el término se volvió importante, aunque con diferentes significados, en otras disciplinas como estudios culturales, psicología organizacional, sociología de la cultura y estudios gerenciales.
Algunos etólogos han hablado de "cultura" para referirse a costumbres, actividades o comportamientos transmitidas de una generación a otra en grupos de animales por imitación consciente de dichos comportamientos.
 Para obtener más información acerca de la cultura y sobre las definiciones según autores puedes ingresar a:

http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lri/dominguez_g_jl/capitulo1.pdf

http://www.slideshare.net/zullyorozcop/diapositivas-cultura-e-ientidad-1




Diversidad de culturas





La diversidad de culturas o diversidad cultural se refiere al grado de diversidad y variación cultural, tanto a nivel mundial como en ciertas áreas, en las que existe interacción de diferentes culturas coexistentes (en pocas palabras diferentes y diversas culturas). Muchos estados y organizaciones consideran que la diversidad de culturas es parte del patrimonio común de la humanidad y tienen políticas o actitudes favorables a ella. Las acciones en favor de la diversidad cultural usualmente comprenden la preservación y promoción de culturas existentes.

La diversidad cultural refleja la multiplicidad e interacción de las culturas que coexisten en el mundo y que, por ende, forman parte del patrimonio común de la humanidad. Cuando se habla de multiplicidad se hace referencia a la cualidad de múltiple o a la multitud y abundancia excesiva de individuos y especies.

La diversidad cultural se manifiesta por la diversidad del lenguaje, de las creencias religiosas, de las prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de los cultivos, en la dieta, en todo número concebible de otros atributos de la sociedad humana y por supuesto en la educación escolar.

Empezar a darnos cuenta de todo esto, nos  ayuda a 
deshacernos de los prejuicios y preconceptos que tenemos
 muchas veces cuando nos encontramos con estilos de vida 
distintos a los nuestros.

Según la UNESCO, la diversidad cultural es "para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos".


Cada pueblo presenta características propias como idioma, religión, cultura, alimentación, vestido, actividades cotidianas y costumbres.
Las costumbres, la forma de expresar su música y sus bailes, el ganado que se cría, la variedad de platillos y vestidos típicos  también constituyen los rasgos de una amplia diversidad cultural.
La diversidad cultural es muy importante porque ese conjunto de rasgos distintivos que caracteriza a una sociedad o grupo social representa modos de vida diversos y son la fuente de la riqueza cultural mundial.

Mitos de la profesión docente